Un Mutuo Hipotecario es un crédito hipotecario en el que la propiedad financiada conforma la garantía del préstamo. Es definido como endosable, ya que luego de pagarle al vendedor, permite ceder el Mutuo -es decir endosar- a otras Instituciones autorizadas por ley; siendo estas generalmente compañías de seguros de vida. Esa es una de las principales diferencias con los créditos hipotecarios comunes.
Mutuo Hipotecario Endosable
EL Mutuo Hipotecario Endosable es un préstamo hipotecario para adquirir, ampliar, reparar o construir de una vivienda; permite además comprar espacios, oficinas o locales comerciales; además de refinanciar mutuos hipotecarios o préstamos para fines generales.
Es otorgado en unidades de fomento (UF) o sistemas de reajustabilidad autorizados por el Banco Central de Chile. Los términos y condiciones figuran en un contrato que tiene carácter de escritura pública, puede ser endosado o vendido a terceros para financiar, quedando este último como acreedor del mutuo hipotecario.
Quienes pueden acceder y para que lo pueden utilizar
Pueden acceder personas naturales o jurídicas y permite financiar compra, construcción, ampliación, reparación de diferentes bienes raíces. Además de refinanciar y prepagar Créditos Hipotecarios. Otra diferencia con los créditos hipotecarios.
Tipos de Mutuos Hipotecarios
Existen diferentes tipos de mutuo hipotecario como:
- Mutuos Hipotecario Endosable: crédito destinado para vivienda y fines generales.
- Mutuos Hipotecario Plus: crédito a tasas fijas en UF, a plazos de hasta 30 años y opciones de prepago flexibles.
- Mutuos Hipotecario Tasa Variable: a una tasa variable anual en base a la tasa TAB UF de 360 días más el spread acordado en la escritura.
- Mutuos Hipotecario Tasa Mixta: inicialmente a tasa fija por 1 a 5 años, luego a tasa variable en base a la tasa TAB de 360 días.
- Mutuos Hipotecario Flexible: permite elegir cada mes entre 3 opciones de plazo.
Qué gastos supone los Mutuos Hipotecarios
El deudor al solicitar un mutuo hipotecario, corre con ciertos gastos llamados “gastos operacionales” a saber:
- Impuestos de timbres y estampillas
- Gastos de cancelación y alzamiento de hipoteca
- Gastos de primera tasación del inmueble hipotecado
- Gastos notariales necesarios para el perfeccionamiento del mutuo
- Derechos de inscripción en el Conservador de Bienes Raíces
- Primas de seguro de incendio y seguro de desgravamen
- Otros seguros y cláusulas adicionales que convengan las partes
- Estudio de títulos y redacción texto de escritura
Los créditos hipotecarios se diferencian, entonces, por el tipo de documento que originan la obligación de pago del crédito. Tal como mencionamos, los tipos de créditos hipotecarios más comunes son las Letras de Crédito o Hipotecarias y los Mutuos Hipotecarios. La principal diferencia, entonces, es que el Mutuo puede ser endosable por parte del banco, y el crédito no lo es. Asimismo, el Mutuo conlleva mayores gastos que el Crédito Hipotecario, aunque ninguno de los dos es barato.
